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Thursday, August 26, 2021

La calle y el abismo.

 


La calle y el abismo: arte, política, deporte y crimen

Joaquín Ortega

 

Arte

 

El arte nos obliga a ver la realidad, por medio del lenguaje de los sueños. El arte emociona, problematiza, incomoda y termina siendo el mejor amigo de la provocación. Hoy lo bello parece quedar en segundo plano. Hay modas que nos hunden en el peor filón de la naturaleza y ante tanta acción primitiva, ni siquiera el más diestro de los artistas puede elevar lo grosero en propuesta civilizada.

 

Romper imágenes, derrumbar ídolos, dinamitar lugares sagrados requieren incluso de un espíritu fundacional que los criminales de éste show global ni pueden reconocer ni mucho menos ejecutar. Desde los talibanes hasta los Woke… desde los sicarios del lenguaje inclusivo hasta los grafiteros banales de América y Europa… desde la psicopatía que mutila al cuerpo humano hasta la maquinaria que extrae el oro para llenar antieconómicamente anaqueles con artículos, que bien podrían hacerse en suelo patrio….todos esos actores tienen algo en común: lo que los determina a pensar no es la palabra; es a la sazón, la suma de una pulsión sexual y de un baile. Ingenuos, en el fondo desconocen que para machacar la roca hay que tener estilo.

 

Política

 

No existe ninguna operación de dominación política que no haya estado antecedida por una estrategia de infiltración cultural y social, a su vez soportada en distintas capas de impregnación mística, simbólica y religiosa. Ritualistas en clave pagana, bajo el esquema de una casuística tribal renombran las viejas ánimas para hacerlas más cercanas, pero sobre todo más inmediatas y efímeras. El muerto notorio llevado a los altares intermedios tendrá la misma función del santo viejo, ahora con nuevo nombre de pila. El malandro de mañana soterrará al de hoy , así como el de ayer lo hizo con su competencia previa. El confesor cristiano es ahora un sacerdote paralelo, responsable ante una serie de diligencias y de trámites que forman parte de la correa de transmisión que se vale, a partes iguales de espionaje, corrupción, chantajes y socios con múltiples caras y fronteras. 

 

Deporte

 

Mi única hazaña deportiva consistió en dar un batazo que parecía un hit y terminó siendo un rollingcito al pitcher.  Por eso, como a cualquier hijo de vecina ver a un atleta en el campo concretar lo improbable me produce una realización ficticia, interior y contundente de que esa atrapada, ese gol o esa canasta es tan mía como del jugador triunfante. Todos admiramos la alianza de genio, mente y cuerpo ajenas como si fuésemos el puño de un gigante quebrando la quijada de un monstruo cruel y eterno.

 

Nunca está de más decir que nadie quiere exculpar, simplemente queremos entender. Cuando eres un atleta de alto desempeño tu cerebro está intoxicado de endorfinas, por lo tanto, solo piensas en la victoria y en gran medida en el aplauso posterior…en la gratificación al sobrevivir la batalla. Lo mismo aplica para los músicos y los artistas. Ser un atleta admirado, súper pagado, mimado y complacido te convierte inevitablemente en un Rockstar.

 

Cuando estás arriba en un momento de notoriedad audiovisual, cinematográfica, televisiva o radial sucumbes al Hybris. El ego te come y eres más grande que la grandeza misma. Por eso, caer es inevitable.

 

Cuando entras a una organización deportiva o musical las normas de las logias se establecen sin hacerse explicitas. Estás dentro de una fraternidad en donde las bromas pesadas son parte de un ritual y diluirlas hacia los nuevos o hacia los que te sometieron a ciertas burlas son parte de la compensación del largo camino hasta la aceptación del grupo.  

 

Volvamos: nadie quiere exculpar, simplemente queremos entender.

 

Omar Vizquel es el triunfo deportivo y económico de un país cuyo individualidad (a la vez torpe y asertiva) ha vivido una racha extensa de fracasos, frente a una sucesión coagulada de éxitos fúnebres. Vivir un dolor que viene fuera de tu país, incluso estando sumergido en calvarios insondables resulta un sentimiento tan confuso como premonitorio, de lo que pudiera estar al doblar de cualquier esquina para el mundo que nos mira con distancia y sabrosura.  

 

Crimen

 

El cine canta una heroica ambivalente en A Perfect World (Eastwood. EUA 1993). Allí Kevin Costner (Butch Haynes) hace el papel de un delincuente y secuestrador, que se convierte en la figura paterna de un niño huérfano, criado y sumergido en la dinámica de los testigos de Jehová. Sin poder celebrar cumpleaños o disfrazarse en Halloween el niño encuentra un resquicio a la realidad rígida que lo circunscribe. Todos sabemos que muchas necesidades infantiles deben guardarse en un maletero, del que algún día saldrán olores descompuestos o deudas sin saldar. Ver ese película es completarse como hombre, al saber que adoptar a un padre es posiblemente la primera elección definitiva que hacemos en la vida.

 

Pero, hablamos de un día cualquier en Venezuela.

 

Ver a un niño y a un adulto robar a un hombre en cámara parece ser el arco final de una historia en donde el amor y la protección parecen una poema tragicómico a dos voces. Nadie puede enseñar otra cosa que no haya vivido. Dos generaciones se hermanan en un atraco como una alegoría de que también hay un alfa y un omega en la pillería y que tan culpable es el descuidado como los que se agazapan para desplumarlo. El hampa aparece como un hogar que entrega técnica y da oficio. Cada cuarto es una enseñanza práctica, ausente de ética, pero que une bajo el amor más oscuro (el que da la confianza y el trabajo en equipo) Es la historia de un hombre fuerte, hacia su tercera edad; y con él un niño que aprende que los golpes bajos también tienen su tino. A la par en campo raso: caballero desdentado y escudero frágil labran una faena tan viciada que le hace perder al crío una protección peligrosa, pero al fin y al cabo amparo único ante la calle y el abismo que es éste mundo, la calle y el abismo que es cualquier mundo.

 

@ortegabrothers

                                


Wednesday, March 17, 2021

¿Sueño o me sueñan?



¿Sueño o me sueñan?

Joaquín Ortega

 

Cuca, cariño y deudas vienen siempre en el mismo combo

– Mi papá

 

Los viajes en el tiempo son reales… y mucho antes de que se hablara de accidentes cuánticos las paradojas espacio temporales también existían. Por ejemplo, en una elección equis en la vida mi hermano fue a votar; y ya él mismo había metido el voto antes de que llegara a ejercer su derecho. Y no, no es ingenuidad de su parte (o fraude por parte de los miembros de mesa) ¡es que lo habían visto a él!... o a su gemelo, en opinión de los presentes… sufragando con la misma cara de pánfilo y casi vestido igual. Ya haya sido que le bailaran la decisión o que un clon haya aparecido como impostor, una cosa le quedó clara para la vida: la próxima vez que la esposa lo pillara en un cacho, la culpa iba directa para ese doble viajero entre dimensiones.

 

Pero, hablemos del ahora. Viviendo en éste eterno lunes que nos dejó el encierro en pandemia algo queda claro: que el tiempo es tan relativo como la hora en la que te despiertas. Incluso el tiempo no se mide por minutos, horas y días sino por horas perdidas frente a series y películas vistas en streaming. Incluso, la cuenta va en memoria ocupada en el disco duro entre películas y subtítulos bajados y cicatrices en los dedos frente a los video juegos. Es tan loca toda esa incorporación de historias ajenas en nuestra vida sedentaria (y ahora híper higiénica) que se van convirtiendo en reales esas imágenes, y que como recuerdos intrusos invaden nuestros sueños con aventuras exóticas o diálogos prestados.

 

Haga usted el ejercicio de recordar sus últimos tres sueños y seguramente habrán sido colonizados por personajes de Netflix, Disney Plus, quemaditos de confianza o narradores inmóviles de documentales de toda monta y calaña. Los sueños más movidos serán una mezcla de Great Theft Auto o de algún juego en donde la adrenalina, junto a la desconfianza y la ladilla fosilizada se conviertan en células grasas digitales con la cara de Harvey Weinstein. En ese mundo todos somos como los personajes de Among Us mimetizados en alguna versión cutre de apuestas on line, en donde futbolistas muertos y vendedores de frutas con pacas de dólares nos miran con cara de perdona vidas.

 

En esa onda, apueste y gánese usted mismo si no estuvo en éstos meses en una pesadilla tipo El Hoyo… no jugó ajedrez con gente salida de The Gambit Queen… no se despertó cantando una melodía de algún largometraje animado o simplemente, creyó haber discutido en ascensores fantasmales sobre series indigestas y comedias tan malas como los chistes de un compañero de cola de la gasolina. Lo más fuerte de estos días es que uno ya no sabe si lo que discutió acerca del origen del fulano virus o sobre las protestas gringas, sus elecciones y los trending topic de Twitter fue con uno mismo, con alguien por Whatsapp o fue medio dormido… terminando de empatar una pesadilla con otra mientras se entraba al baño en la oscuridad (con una pantufla sí y otra no) dándole vueltas al papel tualé con cuidado, como si fuese una hornilla caliente, encendida solamente por nuestra imaginación.

 

Lo más sórdido de estos días es que uno agradece los líos primitivos de las juntas de condominio, los problemas agropecuarios de falta de agua, la persecución de ofertas médicas, la eterna zanqueadera de comida para que la plata medio alcance, las perennes vigilancias de choros que se meten descalzos en las casas o se defecan por razones brujeriles en los estacionamientos que saquean. En fin, esas pequeñas cosas que nos amenizan la pausa que le pusieron a la película del mundo. Una película en donde todos aparecemos en cada capítulo peor vestidos y como extras no remunerados.

 

@ortegabrothers

 


 

 

 

 

 

 

Wednesday, July 08, 2015

Partes privadas: ¿me quedo o me voy?


Partes privadas: ¿me quedo o me voy?
Joaquín Ortega

Si no tiene sentido del humor no pase

Ironía (def): dícese del plato mental, risible y agridulce solo degustable por la aristocracia del pensamiento. Clases medias incultas, nuevos ricos, marginales del alma, igualitaristas sociales formateados en Hollywood, extraviados en glorias pasadas y congelados intelectuales, por favor, abstenerse de su consumo.

Uno se queda en un restaurante por el ambiente o por la atención. Sí se ve limpio, sí huele convenientemente, sí resulta agradable. El nivel de simpatía hacia el lugar -y hacia el momento- aumenta sí te tratan de manera cordial. De la misma manera, valga la imagen, uno se mantiene en una relación de pareja por el ambiente, por la atención… o por ambas.

Nada peor que los excesos en un restaurant, y no nos referimos a los precios -que eso ya es cosa de una aritmética más cercana a la astrofísica que a la economía familiar- sino a la capacidad de servicio del local. Un mesonero obsequioso, por no decir ladilla, es el que cree que colmar la copa es buen servicio. Llenar el vaso de whisky con hielo y refill cada 30 segundos no es atención; son simples ganas de rascarte, para que te pongas en modo reyezuelo y pidas el siguiente frasco. Creer que ponerte “alegre” en tiempo récord es el mejor negocio del planeta, solo habla de lo acertada de la frase: pan para hoy, hambre para mañana.

Un mesonero decente debe profundizar en el desiderátum del mayordomo promedio inglés                 –pensemos en Alfred, maestresala de los Wayne o Jarvis, fiel servidor de los Stark-, esto es: “que se vea la pintura, pero que no se note el pintor”.

Y es importante, que aún teniendo todos los números en contra de la cultura o la moderación, insistamos en la actividad civilizatoria como forma de vida.

Ya sabemos que hay una nueva fauna Neoboleada que visita cualquier restaurante promedio y lo convierte en su zona liberada de turno. Los descubres por el look, los accesorios y por el combo afianzador del estatus. ¿Cómo se visten? Colaboremos a partir de algunos Starter Pack que ya son memes clásicos: camisa Columbia manga larga, metida por dentro del pantalón; collares o pulseras santeras –con o sin pepitas de color o en su versión, a base de orfebrería caracolera-; uno o dos bolsos, casi siempre Victorinox, zapatos y pantalones feos, pero importados –comprados regularmente en Aruba, Curazao, Panamá o Miami-; afuera del local: dos o tres guardaespaldas, que pasan el sol y el hambre hereje y que solo responden al nombre de “curso”, junto a un motorizado, adicto a los SMS que escolta a la camioneta blindada.

Al sentarse a la mesa aplica el ritual: sacar tres celulares de última generación –un Huawei, un IPhone y un Blackberry para no perder el PIN, que pudiera haber bajado, sí supiera lo que es una App-; despliega un porta habanos de doble cañón, con puros de 100 dólares el promedio, y que, valga la exageración, coloca al lado de un Churchill en su estuche de esplendor socialista. 

Arranca la fiesta con una botella de 18 –o 25- años de whisky.  Hágase la salvedad que este espécimen -no importa donde vaya- pide siempre lo mismo, por eso desde las taguaras más populares, hasta los de estética Cuisine arman su “kit corrupto”, al cual cariñosamente llaman tras la cocina, aquellos que viven con menos del sueldo mínimo: la “Tropilonchera endógena”. El Ipad también aparece, de vez en cuando, para recordar junto a la hetaira de turno las fotos en el full day en Los Roques… o el taller de afinación ideológica, dictado en los hoteles de la corona española en Varadero.

Durante su larga estadía, en donde el botiquín se convierte en despacho –a la vieja y criticada usanza adeca- visitarán a nuestro prócer,  personajes de distinta ralea: office boys de colectivos, “gochos burócratas” –que es la manera, como los nuevos funcionarios públicos llaman despectivamente a las personas, que se visten con algo distinto a la franela de marcha de turno, incluya dentro de ese apelativo a las oficinistas aseadas y en tacones-;  y claro está, no hay que olvidar al más importante de los visitantes: el agente de servicios financieros, quien le echa el cuento,  de cómo va engordando la cuentica de ahorros en los paraísos fiscales.    

Que no nos tome por sorpresa, el hombre nuevo junta todas las raciones en el plato, las pica y  entrompando de jeta su sambumbia, deja ver diferentes pistolas, pacas de Bolívares Fuertes y dólares –en formato ladrillo- desde el koala. Por lo pronto, entre curda y papas millonarias, estos otrora eternos soñadores frente a vitrinas de Bahia’s adelantan su tarea de expulsar al viejo imperialismo anglosajón, para abrirle la cancha a la nueva hegemonía habanera y china. Ya tú sabes –que nunca “ya sabes tú”- : una propina… dos propinas… tres propinas… como si la mesa tuviera sabor a Vietnam de Lego.


@ortegabrothers


Thursday, July 02, 2015

Erase una vez la cola 1333


Erase una vez la cola

Martes

En una cola de 1333 un monje que entraba a un castillo, se molesta porque lo confunden con la ama de llaves

En una cola de 1887 un dibujante de números descubre que si dibuja dos globitos acostados y los levanta le sale un ocho facilito

En una cola de 1936 una persona que estuvo en hibernación preguntó con miedo "¿y hasta cuándo Gómez?"

En una cola de ayer una bruja le dice a Onán, el de la biblia que su futura esposa se llamará Manuela

Miércoles

En una cola de 1234 un cerrajero inventa una clave “numérico progresiva” inspirado en el año en el que vivía

En una cola de 1750 un químico observa a varios marineros sufriendo de mareo. Desde entonces dedica su vida a tratar de embotellar el movimiento del mar. Hoy, el día de su cumpleaños se celebra el día del orate.

En una cola de 2007 un transeúnte observa sin creerlo, como dos postes de luz cruzan la calle, y luego dos televisores y luego dos computadoras de última generación. A lo lejos, un chistoso dice: “Ya Noé montó su nueva arca pero con entretenimiento de punta”

En una cola de antier alguien liga porque lo retuitee algún famoso.

Jueves

En una cola de 1491 un niño le dice a su mamá que él quiere descubrir la América. La mamá le responde que eso no ha pasado todavía, pero él le dice que es verdad porque acaba de leer las predicciones de Walterio Mercatus.

En una cola de 1799 un campesino de Lituania tiene una idea genial para acabar con el hambre en gran parte de Europa, pero como nadie habla lituano, el mundo se quedó con las ganas de saber.

En una cola de ayer alguien se dio cuenta que las barajitas de Suráfrica 2010 debían ser rematadas antes de que no valgan nada de verdad.

Viernes

En una cola del 1236 antes de Cristo un trabajador extenuado exclama: “estoy tan cansado que hoy no iría ni a misa”. Nadie le entendió la expresión y luego de cinco latigazos volvió a cargar sus piedras como antes.

En una cola de 1560 un mexicano, un español y un canario se miran fijamente a los ojos a ver quién es el que va empezar el cuento.

En una cola de 1967 una multitud persigue a una camioneta con lo que parecen ser unas estrellas de rock, cuando en realidad se trataba de 4 ermitaños recién pescados en su hábitat

En una cola de ahorita un hombre cáncer y una mujer piscis terminan en el cocido gallego de un caníbal astrológico.

Erase una vez la cola 29.06.2010 al 02.07.2010

Lunes

En una cola de 1345 un sastre mandarín  diseña la primera batola hecha de piel de naranja

En 1565 el Duque de Hazard tiene un sueño premonitorio en donde se ve volando dentro de una caja de metal con ruedas. Como no quería pasar por loco, sólo se lo contó al Conde de Hollywood quien sí le vio futuro a la historia y la anotó en un cuadernito, por si acaso.

En una cola de 1777 una china y un escocés comparten un camarote y nace el primer asiático pelirrojo del mundo

En una cola de ayer, un emprendedor decide empezar a vender fotos de la playa para que los conductores se hagan una idea de qué es eso.

Martes

En una cola de 1111 un señor muy antisocial, apodado “el uno” se queda en casa para siempre jugando al solitario

En una cola de 1333 un cazador de dragones espera a una de sus presas a la salida de una cueva. Lamentablemente se le sale un estornudo y el dragón de un soplido lo convierte en chicharrón.

En una cola de 1888 un contorsionista profesional vestido de blanco y negro, se mete dentro de una botella en forma de “ese”. Todo iba muy bien hasta que le metieron gas y una chapa a la botella. El contorsionista nunca salió, el público aplaudió sin entender y a alguien se le ocurrió inventar la Foca Cola.

En una cola de 1997 un pulidor de enseres de cocina escuchó una risa  luego de frotar una lámpara árabe. Después del susto inicial no apareció ningún genio, sino su primo Eugenio que era ventrílocuo.

En una cola de ahorita soplan una imitación de Vuvuzuela y lo que se escucha es el pito de Piñerúa   

Miércoles

En una cola de 1492 un marinero maniático de la limpieza se rehúsa a ver mugre y por eso jamás gritará tierra.

En una cola de 1677 un alquimista al servicio del zar, en un intento desesperado por descubrir la piedra filosofal mezcla papa, mayonesa y remolacha en un plato hondo y descubre la ensalada rusa.

En una cola de 1901 en las gélidas zonas del ártico un señor con un bigote muy grande es confundido con una morsa y la National Geographic lo entrevista en exclusiva. De más está decir que le pagaron con un salmón.

En una cola de hace un rato, un taxista le hace la carrera por el medio a un greñudo y éste no quiere pagarle por el peinado. 

Jueves

En una cola de 1881 un famoso cuatrero del oeste norteamericano decide enmendar su vida y ya no asaltará diligencias, sino sólo la gente que viaja en ellas.

En una cola de 1966 un inglés, un turco, un cura, una rubia, un gallego y un rabino entran a un autobús y el conductor les pregunta "¿esto es una especie de chiste?" #classic

En la onda de los chistes clásicos en una cola de 1983 una manzana embarca a una mandarina porque una manzana “nunca espera”.

En una cola de ahoritica un vendedor de helados reflexiona sobre la relación tan fría  que ha llevado últimamente con su jefe.

Viernes

En una cola de 1929 un señor escucha algo que se rompe. Le sonó como un crack pero no le hizo caso y fue a depositar sus ahorros al banco de lo más tranquilo

En una cola de 1967 un creativo escribe un slogan para las novedosas galletas Baruta, diseñadas para el mercado femenino nocturno. Con la primera rima que hace, termina botado.

En una cola de 1993 un vendedor de marcos para fotos inventa los primeros marcos que ponen a la gente cabeza abajo, especialmente diseñado para el mercado de la brujería internacional.

En una cola de ahorita dos artistas de semáforo  descubren que son daltónicos al ser golpeados por un carro en plena luz verde.


Saturday, June 27, 2015

Erase una vez la cola II


Erase una vez la cola

Lunes
En una cola de 1496 dos carabelas con problemas de dicción se hacen pasar por un saco de huesos. Así la confusión entre carabelas y calaveras se mantiene hasta hoy, en el habla infantil.
En una cola de 1766 dos pescadores riñen por el nombre de un pez que parecía tener garras y olía mal. Al final lo bautizan como el “Pestoso”
En una cola de 1868 dos mujeres se debaten entre tejer o bordar. Resuelven ese dilema al borde de un chisme, tejido desde un embuste.
En una cola de ayer una señora de apellido Benz escucha con paciencia el viejo chiste y ríe con educación, mientras repite que no se llama Mercedes

Martes
En una cola de 1912 un semáforo de prueba cambia de luces sin ton ni son y nace por casualidad la luz estroboscópica.
En una cola de 1940 Latvia es engullida por la unión soviética y entiende la metáfora de Jonás de la peor manera
En una cola de 1965 dos tíos saben que sus sobrinas serán actrices porque lloran mientras se ríen.
En una cola de ayer un hombre con sueño se mete en un autolavado sólo para echar un guinde.

Miércoles
En una cola de 363 Juliano, emperador romano inventa la ensalada que lleva su nombre. Eso sí, nunca anota la receta y otro se llevaría los créditos del estilo de picado.
En una cola de 1043 en un lugar sin nombre y sin posibilidades de que ocurra algo no pasa nada y nadie se entera.
En una cola de 2001 dos motorizados se saludan con un beso y del chalequeo deciden hacerse peatones.
En una cola de ahoritica las luces de un carro están encendidas y usted no sabe sí son las de su carro

Jueves
En una cola de 642 el primer intento de cocinar dos conejos al mismo tiempo terminó en la quema de uno de ellos.
En una cola de 1388 un vendedor de clavos explica en qué consiste su mercancía pero se da cuenta que sin martillo poco vale el invento.
En una cola de 1962 la gente se entera por radio que Nelson Mandela está encarcelado, pero cambian de emisora, mientras dicen “a ese lo sueltan en unos meses”
En una cola de hace media hora nadie se ha dado por enterado que una corneta que suena a lo lejos no es la suya.

Erase una vez la cola 12 al 16.07.2010

Lunes
En una cola de 1568 el Duque de Alba en una tarde soleada arma un rompecabezas y ni se imagina que su nombre lo van a utilizar en el futuro para una propuesta sin pies ni cabeza
En una cola de 1936 un grupo de estudiantes marcha contra la monarquía y al final terminan ellos con una corona de espinas
En una cola de 1971 dos contrabajistas se encuentra a la salida del Metro y  ambos reflexionan: “por qué no habré escogido la armónica”
En una cola de ayer un buhonero vende las primeras chapaletas electrónicas del mercado y es un éxito para la temporada de lluvias

Martes
En una cola de 1961 una docena de conductores ven en el aire la primera nave tripulada por el astronauta Alan Shepard. Desde su casa ,a dos cuadras del sitio, un vendedor de luces de bengala miope, se pone bravo porque cree que le están haciendo competencia desleal
En una cola de 1982 un papagayo con la cara de Gandalf se convierte en el juguete con más éxito entre la comunidad del anillo.
En una cola de 1990 en plena visita a México, el papa Juan Pablo II proclama que comer oblea con chile no es pecado, siempre y cuando no se haya consagrado antes.
En una cola de antier un catire le grita a un pelirrojo “Archie” y el otro no entiende porque de comiquitas no sabía nada.

Miércoles
En una cola de 1621 el Mayflower llega a costas norteamericanas  y se dan cuenta que los estacionamientos en los centros comerciales están quedándoles cortos
En una cola de 1722 un grupo de exploradores de la isla de Pascua tienen una pesadilla y sueñan con un conejo gigante que busca gente y las mete en cestas.
En una cola de 1910 en plenas líneas del ferrocarril entre Chile y Argentina un loco filma una película Snuff con la suegra amarrada a los rieles. 
En una cola de hace media hora otro cidí del Conde del Guácharo es prohibido por sanidad, ya que ese refrito sí que tapa las arterias.

Jueves
En una cola de 1460 en la famosa universidad de Basilea se sabe que su nombre proviene de la contracción de las tres palabras “vaya, siéntese y lea”.
En una cola de 1609 el rey de España en su onda de expulsar a los moriscos, le quita la visa al tatarabuelo del Pulpo Paul
En una cola de 1917 en pleno Petrogrado, ya Lenin empieza a imaginarse esa ciudad con su nombre.
En una cola de hace un ratico dos curas chocan en un cruce y ambos se mandan a hacer penitencias.

Viernes
En una cola de 1926 un hidroavión se para a echar gasolina en una bomba de la laguna de Sinamaica. Entre las cosas que se llevan, van dos galones de sancocho de bocachico.
En una cola de 1949 tres países se estancan por un semáforo malo y llegan tarde para ser parte de la OTAN.
En una cola de 1969 ya hay más de mil personas que quieren ponerse un corazón artificial en Memphis. Entre los personajes sin corazón más famosos se encuentran Pinocho, Mr. Potato, Charlie Harper y tres fiscales.
En una cola de anoche alguien descubre el festival de la canción Eurovisión y se fastidia terriblemente de American Idol.