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Tuesday, May 06, 2014

Humoradas: Amar o morir



Humoradas: Amar o morir
Joaquín Ortega

Comer y dormir. ¿Habrá algo mejor que eso, cuando la primera actividad ha sido yacer carnalmente? De hecho, en el mundo si haces una encuesta, el sueño post amatorio debe figurar como la tarea más cool después de hacerle señas obscenas a los guardias de Trafalgar Square. Nada como voltearse, hecho el loco, sobre el lado seco de la cama -claro está- y quedarse dormido hasta que pegue el hambre o las ganas de jugar a la casita de nuevo.

Todo hombre trabajador del mundo sabe que ocho horas de sueño nunca serán suficientes para recuperarse de un día de fatiga laboral, así que una pestañita entre rounds de amores, debe tener su valor y su respeto- Muchas mujeres, no saben que tal tarea en clave de reposo –la del CPC o Coma Post Coital- no sólo nos conecta con nuevas fuentes de conocimiento emocional, sino que nos permite ser mejores y más organizados varones en la vida doméstica.

Incluso, dejar el televisor encendido con el juego preferido no es una distracción ni una descortesía amatoria, es simplemente, una forma de entrar en un letargo apasionado, de manera que un buen beso de la mujer festejada, nos resucite con el ímpetu de un huracán color carne.

Por otro lado, las damas saben que a nosotros no nos inquieta el chateo continuo o la revisión del BlackBerry entre sesión y sesión. Tampoco es una causa de desmotivación los comentarios sobre la vida doméstica o las vicisitudes de la vida amorosa de parejas amigas. Muy por el contrario, todo hombre anhela escuchar cómo va la telenovela emocional de “la tía de la prima de la amiga de la señora que te presenté el otro día en aquel ascensor”. Es tan gratificante enterarse de cómo lo común es tan maravilloso, de cómo hay tantos tonos de color de cabello y cómo el castaño es tan distinto al rubio ceniza. En pocas palabras, es “¡más fiiino!”


Como colofón de toda fase amatoria, el varón sabe muy bien que aunque haya sido exigido de cuerpo y alma, debe proponer tareas relacionadas con el arreglo del hogar –ya sean útiles, innecesarias, caprichosas o impostergables- antes de que se las propongan. Asimismo, en clave de galán de tribunales y con la ceja alzada y el engolamiento leguleyo deben comunicar una frase ampulosa pero efectiva: “Es que cada día, tu belleza, supera tu inteligencia ¡eh!”. 
Si toda mujer entiende que dormirse entre sesiones no es un acto de egoísmo, sino de reencuentro con nuestro sol amarillo -tipo rehab de Superman- sabrán apreciar -con cariño- nuestros ronquidos y hasta las masculladas de nombres de actrices porno, entre sueños. 


Sunday, January 20, 2008

Humoradas: No Es Lo Mismo



Humoradas

Joaquín Ortega

De no bañarse nadie se ha muerto todavía, pero de no reírse sí y bastantes. Si nos dieran un bolívar por cada amargado –o amargada- que conseguimos en la calle, seguramente volveríamos a casa con más real que un dentista –gringo, claro está-

Pero lo que hoy les cuento no es para reírse. Simplemente, es para estar alerta y previsivo, si acaso no es lo mismo, porque sabemos de muy buena fuente, que en la calle anda activa una célula criminal conocida como Los Sonrientes. La misma está formada por un grupo de hermosas mujeres y hombres guapos, que al sonreír generan en sus víctimas una especie de letargo seudo erótico, el cual termina creando un ejército de zombis sexuales. ¡Sí, como lo oye un ejército de zombis sexuales, entre los que podemos estar usted o yo!

No crea que es burundanga, escopolamina -o “sueltajoyo”, como la llaman los sabios indios jirajara- No, es algo más letal y todavía más aterrador. Es una especie de mantram de confección tibetano-nazi, el cual se esconde debajo de un simple “bueeenasss” entonado con indefectible acento de caraqueño de segunda generación

No queremos alarmar, ¡pero mosca que jode!, porque como decían las abuelas “tocar no es entrar” -y de a poquito a poquito la termita se come un arbolito- por eso, le recomendamos que cada vez que vea a alguien cuya sonrisa parece un canto a la confianza, cierre con candado la nevera y guarde rápido los cesta tickets, no vaya a ser que termine a los pies de ese estafador con sonrisa de comercial, sin ropa y para colmo con unas ganas tremendas de prepararle el desayuno al día siguiente

Según los últimos datos, estos individuos –e individuas, constitución nacional dixit- operan con la mayor impunidad en la tranquilidad de los consultorios médicos, en las recepciones de bancos, en las salas de espera de hospitales y clínicas, en los pasillos de los autolavados, en ascensores, estudios de belleza y hasta en areperas y ventas de empanadas. Corra como el viento cuando una mujer atractiva, sobre todo las muy perfumadas, le digan “bueeenasss” con cara de aburrida y desviando la mirada rápidamente hacia el mostrador –todo para que usted crea que no le ha inoculado el mal ese que lo convierte a uno en esclavo sexual-

Por lo que más quiera, no se ría con el señor del flux que acaba de entrar al consultorio médico. No busque taparse la cara con ésta revista, mientras observa a esa señora de edad que está leyendo la Buenhogar de 1978 que usted ojeó hace un ratico. Muy posiblemente ella también esté infectada o sea parte de un nuevo equipo de sádicos y sádicas cuyo target es la tercera edad. Si usted es hombre agárrese el peluquín, si es mujer vaya a revisarse, no sea que el sostén tenga un rotico y termine pasando una pena con ese empleado de la luz tan seductor que ya la dominó, luego de decirle “bueeeenassss” y ahora se hace el tonto viendo el medidor.

Sí ya se está riendo, así quedito o pa´ dentro, ya está infectada (o), ya está en poder mental y corporal de esa persona que le dijo “bueeenasss”. Ahora, la única salida que le queda es pasarle esta revista a la persona que tiene al lado. Así al menos, esos gozones y gozonas que dominan la mente pelando los dientes, no se la llevarán a usted sola, a quién sabe dónde. Por cierto, los muy muérganos, después de darle el primer besito lo siguiente que le dirán será: “es la puntica nada más”.