Monday, June 16, 2014

Tweets de (en) juegos


Tweets de (en) juegos 
Joaquín Ortega 


Portugués sin bolígrafo en la oreja no hace goles


Alemania 3 Polonia 0 ‪#‎tweetdeotromundial‬ (Era el primer tiempo)


Cachito en alemán se dice traumwerk


Cristiano tiene cara de hacer cola en el banco del espíritu santo


Este juego se debe llamar el holocausto portu ‪#‎ShoaDoPanadereia‬


Tendón bolar ‪#‎Coentrao‬


Tan bello @Octasasso esh el Luish Miguel de los comentarioshshshshshs


En la enfermería te atiende el Dr.Mengele ‪#‎AlemaniaVsPortugal‬


Bacalao a la panzer #AlemaniaVsPortugal


La defensa de Alemania parece un dispositivo intrauterino ‪#‎nopasanada‬


El Dr. Scholl le ganó al Excelsior Gama #AlemaniaVsPortugal


El director técnico portu dice q está muy triste por la salida de Chataing del aire


Portugal pierde pero el IVA vive


Wednesday, May 28, 2014

Wolverine y los X MENrengues


 Wolverine
Parodia de la canción de Wilfrido Vargas
Letra: Joaquín Ortega


Cerquita de Marvel Comics la vi 
Llevaba tremendo filo 
me dijo vente pa casa e’ Xabier 
yo le dije pa’ ver tu ombligo  
subimos a un piazo e’ rancho los dos 
como mutantes lo hicimos 
me acompañó hasta mi moto 
le di como recuerdo un mordisco

Coro: 


Wolverine 
Contra Magneto reparto garras soy Wolverine  
Wolverine Wolverine 

serás mi Jean Grey si tu 
me esperas, Wolverine 

A Cíclope le soplé su bistec 
ya le dicen el venadito 
Chismean con la negrita Mystique  
Me stalkean con Cerebrito  
si alguno le dice loca le da 
porque come burda e’ casquillo 
No tengo las garras rotas mama 
llevo rotos son los bolsillos 

Wolverine 
Soy de adamantio y no tengo carro soy Wolverine  
Wolverine Wolverine 

Ya voy en cola si tu 
me esperas Wolverine 


  

Sunday, May 11, 2014

Diario de un jodedor: entre chulos y roommates


Diario de un jodedor: entre chulos y roommates
Joaquín Ortega

Así como existen anaorgásmicas, es decir jevas que no alcanzan una de las tantas fases del multiplacer femenino, también encontramos en el mundo, personas con falta de lateralidad para encontrar sus reales, su bolsillo, su cartera o cualquiera que sea el lugar donde guardan el dinero. Son unos desorientados financieros, sí usted gusta de los eufemismos. Así, a partir de estas realidades, probablemente deben haber escuchado un rosario de chistes o boutades del tipo: “dicen que nadie conoce el color de la billetera de Carlitos”… o “le dicen Barney, porque no le llegan las manos al bolsillo”….”la última vez que Patricia pagó un helado, los frenos, eran a pata como en Los Picapiedra”. Véalo, sí quiere, como una especie de falta de timing para pagar la cuenta que llega a la mesa, crea que esa gente sufre de olvidos momentáneos o que simplemente son distraídos. Si sigue así de buena persona, le va a terminar llevando pan con mortadela a los torturadores y no a los raptados entre gallos y medianoche.

Muchas veces, esta sub especie urbana de vampiro financiero no posee ningún talento ni para escuchar, ni para levantar una chapa del refresco del suelo -mucho menos para  picharle al amigo o a la amiga algún jevo o jeva- sólo hacen un bulto en el espacio para las fotos, son el volumen lambucio que se alimenta de tus ingresos. Estos pescuezos parecen tener conexión telepática con los mesoneros, de paso, cada vez que llegan a un sitio, piden algo más sabroso que lo que uno ordenó. Como monstruos de una mala película de terror, repiten la dosis de alimentos por hora. Son como adultos lactantes que deben comerse un teterito de pan de jamón, cada vez que cambian de canal de televisión mental.

Con el cuento de la amistad -o de un favor que le hicieron a uno hace siglos- se aprovechan para saquearte la despensa, taparte el baño o llevarse tus libros. Consideran tu casa como un cyber café y te desvalijan ropa, juegos de video, litros de agua, kilos de jabón y horas eternas en la lavadora. Existen tantos bichos de esos como personalidades: están los madrugones que te buscan para chulearte un desayuno que se empate con el brunch; los trasnochados que no te dejan sino tres horas de sueño de tantos chats que abren; los que hablan desde el baño sin cerrar la puerta; los jugadores –a quien les encanta que tu les compres “su” KINO-; los psicópatas en potencia –mezcla de Hannibal con arquitecto de sueños- difíciles de clasificar porque no sabes a ciencia cierta sí son maricos o locos, y claro está  los eternos repitientes –distintos, a los que se cambian de carrera, cada dos semestres-; siguen los dealers de todo tipo de droga legal o ilegal; los pipi loco; las zorras que saben que uno es la perfecta coartada de su deprave a la ene.  Los racistas al revés –esos que te dicen que dejas la ducha hedionda a pollo… o los come curry, que te ven mal si haces algo a la plancha-; los nuevos ricos socialistas –esos que ponen a todo pata, cualquier monserga roja, a través de  equipos sofisticados y traídos en la avioneta privada; los spanking harder, que son los peores porque, uno no puede reclamarles, si no es con un maletín a la altura del cinturón, para que no pillen, que lo que se lleva es la carpa, gracias a los comentarios explícitos que pedían sus amantes de turno.

Están, de igual forma, otros personajes primos de los chulos: los roommates, entre estos tropezamos con las impúdicas, que se afeitan o se depilan con tobos en medio de la sala               -mientras uno recibe visita o intenta cenar-; las fanáticas de dejar  post it en la nevera, en las puertas, en los monitores, en los espejos y en los Tupperware. Las peores son esas vacas, fajadas a dietas eternas, que se comen, de paso, lo que uno tiene a bien tiene en su rutina alimenticia: pecorino, cerveza, pan árabe y salchichón de Parma. 

Quedan los amantes del performance: los pistoleros sonámbulos, las lesbianas fotógrafas, los evangélicos en modo apocalíptico, los brujos a los que le baja una entidad danzante una vez por semana, los que usan audífonos – de esos que suenan más para fuera que para sus oídos-;  los que vienen del interior, y no se desprenden de sus mañas de echar la basura  por el balcón, orinar en los porrones o traerse alguna mascota autóctona tipo: gallina criada en caja o algún mal nacido loro, que recita todo el puto día, la misma décima a Maisanta. Quedan los sucios eternos, como los cultores del Poosterbate  –neologismo fresquito que combina: hacer del numero 2, a la vez que se masturba el interfecto-

Sobran los dañados después de viejos, que son esos tristes panas treintones, que cuando todo el mundo viene de regreso del perico, descubren las bondades de la cocaína, para rumbear con menores, a las que le está dando clase, en algunas de las dudosas instituciones de “educación superior express” actual.

Paciencia, porque sí los chulos son unos lambucios del infierno, los roommates son lo más cercano a una maldición de suegra hecha realidad.

Consultorio:

Querido Joaquín voy pendiente de irme de viaje con la gente de la oficina y espero demostrarles mi amor pansexual, proponiéndoles una orgía corporativa, basada en la temática weed de las películas de Seth Rogen y…

R: Querida, por favor no me engañes. Ya en Venezuela nadie hace ningún evento corporativo ni mucho menos hay pasajes. Te recomiendo que montes tus sesiones de pole dance en Youtube y organices tu próximo cumple años por ustream.tv desde el rincón más lindo de mentiralandia. 


 @ortegabrothers


Tuesday, May 06, 2014

Humoradas: Amar o morir



Humoradas: Amar o morir
Joaquín Ortega

Comer y dormir. ¿Habrá algo mejor que eso, cuando la primera actividad ha sido yacer carnalmente? De hecho, en el mundo si haces una encuesta, el sueño post amatorio debe figurar como la tarea más cool después de hacerle señas obscenas a los guardias de Trafalgar Square. Nada como voltearse, hecho el loco, sobre el lado seco de la cama -claro está- y quedarse dormido hasta que pegue el hambre o las ganas de jugar a la casita de nuevo.

Todo hombre trabajador del mundo sabe que ocho horas de sueño nunca serán suficientes para recuperarse de un día de fatiga laboral, así que una pestañita entre rounds de amores, debe tener su valor y su respeto- Muchas mujeres, no saben que tal tarea en clave de reposo –la del CPC o Coma Post Coital- no sólo nos conecta con nuevas fuentes de conocimiento emocional, sino que nos permite ser mejores y más organizados varones en la vida doméstica.

Incluso, dejar el televisor encendido con el juego preferido no es una distracción ni una descortesía amatoria, es simplemente, una forma de entrar en un letargo apasionado, de manera que un buen beso de la mujer festejada, nos resucite con el ímpetu de un huracán color carne.

Por otro lado, las damas saben que a nosotros no nos inquieta el chateo continuo o la revisión del BlackBerry entre sesión y sesión. Tampoco es una causa de desmotivación los comentarios sobre la vida doméstica o las vicisitudes de la vida amorosa de parejas amigas. Muy por el contrario, todo hombre anhela escuchar cómo va la telenovela emocional de “la tía de la prima de la amiga de la señora que te presenté el otro día en aquel ascensor”. Es tan gratificante enterarse de cómo lo común es tan maravilloso, de cómo hay tantos tonos de color de cabello y cómo el castaño es tan distinto al rubio ceniza. En pocas palabras, es “¡más fiiino!”


Como colofón de toda fase amatoria, el varón sabe muy bien que aunque haya sido exigido de cuerpo y alma, debe proponer tareas relacionadas con el arreglo del hogar –ya sean útiles, innecesarias, caprichosas o impostergables- antes de que se las propongan. Asimismo, en clave de galán de tribunales y con la ceja alzada y el engolamiento leguleyo deben comunicar una frase ampulosa pero efectiva: “Es que cada día, tu belleza, supera tu inteligencia ¡eh!”. 
Si toda mujer entiende que dormirse entre sesiones no es un acto de egoísmo, sino de reencuentro con nuestro sol amarillo -tipo rehab de Superman- sabrán apreciar -con cariño- nuestros ronquidos y hasta las masculladas de nombres de actrices porno, entre sueños. 


Wednesday, April 23, 2014

Pimpinela Trekkie para el alma o #BeamMeUpScotty.




Pimpinela Trekkie para el alma o #BeamMeUpScotty.

Joaquín Ortega


Recuerdo disfrutar Star Trek en casa de mi tía Dora, dentro del cuarto de la TV. Era un lugar oscuro y perfecto para embutirse en las historias en refulgente blanco y negro. Allí, en una especie de tazón repleto de piedras marinas, se paseaba un gato, al que estoy seguro le caíamos mal, porque al vernos nos aplicaba su indiferencia. A veces, al chocar o lanzar las piedras de aquel tazón con fuerza contra el piso, se producían chispazos maravillosos sobre la alfombra: éramos niños Tesla sin saberlo.

Los domingos al mediodía, en ese apartamento del 23 de enero eran especiales: el siempre cortés Sr. Tomás Montalva Alcázar –alto, pero de seguro, un gigante, para mis escasos 5 años- me decía que “Viaje a las estrellas, se quedaba corto con las páginas maravillosas que escribía un señor que se llamaba Bioy Casares”.

Tomás, chileno de nacimiento, me decía que ese señor –“un argentino listísimo”- escribía cosas fantásticas, y que antes de que se le dijera al género “Ciencia Ficción”, ya estaba imaginando pasos, a otros mundos, sin efectos especiales. Yo no sabía leer y Tomás –sin mostrar ni una media sonrisa- me indicó que “eso no era problema, que mi mamá era maestra y que seguro aprendería”. 

De adulto, La invención de Morel me hizo disfrutar, como a muchos freakies de la primera etapa de Lost. Creo, que una vez le comenté acerca de las inspiraciones del cine y la TV, a partir de la literatura y me soltó otra perla de sabiduría: “yo creo que ahora las películas se copian a las películas, los libros están volviendo a manos más honestas”

Tomás hablaba poco, pero siempre tenía una frase inteligente o amable. De niño me regalaba ciruelas pasas Sun Maid y me mostraba el periódico, explicándome lo que eran las diferencias entre clasificados, titulares y crucigramas. De esas tardes, cuando de pasada nos veía a mí y a alguno de los primos en el suelo frente al tele, recuerdo haberle escuchado algo como:”todo lo que uno podía imaginar, siempre iba a ser mejor. Claro, hasta que inventaran una máquina que llevara tus sueños directamente al cine”. Esa idea, soltada con naturalidad y precisión me hechizó, y todavía hoy, me sigue fascinando. 

Tomás con el tiempo envejeció, se mudó y vivió prácticamente solo en Caracas. Subsistió entre pensiones, algunas cerca de Quinta Crespo, donde a veces, me lo encontraba al salir de RCTV. En otras oportunidades, el azar nos hacía compartir unos cuantos minutos en la Plaza La Concordia. Otras veces, nos vimos frente a una de las casas de Bolívar, en plena efervescencia de la Venezuela política de 1998. 

Un libro en su mano y su impecable estilo al vestir lo definían. Como el tiempo es amigo del cambio, Tomás comenzó a languidecer. Nos enteramos que se había desmayado un par de veces. Tenía anemia, producto de malnutrición. Con ayuda de una paisana chilena de Tomás –Marina Madrid, madre de mi buena amiga Andrea Hoare Madrid- pudimos llevarlo a un hogar de reposo en Catia –el asilo La Providencia- en donde se sintió otra vez  útil, y se fortaleció, por casi 5 años. 

El orden, la limpieza y los buenos cuidados de las hermanas le sentaron muy bien. Durante el día tocaba la campana para el almuerzo, ayudaba a los recién llegados, entraba y salía del asilo para hacer diligencias suyas o de otros. Uno de sus placeres era la pulcritud y, más de una vez, se escapó a una lavandería cercana a buscar alguna camisa limpia, a la manera profesional. Mi mamá, mis primas Giovanna y su hija Escarlata y algunos amigos le dieron vueltas, en esos tiempos en el asilo. 

Tomás siempre tenía algún obsequio para todos. Hace como un mes, de este año 2014, empezó a tener problemas para respirar, y hace una semana exacta mi mamá Iris y mi tía Grace lo visitaron. Conversaron con él, preguntó, un poco por todos, con ciertas lagunas normales. Pensamos que levantaría la cuesta de ese aparente malestar. Este lunes 20, en la madrugada se fue, a donde todos marcharemos algún día. 

De Tomás recuerdo sus buenas maneras, su ingenio para volver pequeños sucesos aburridos, en cosas inmensas y fascinantes. Lo recuerdo cada vez que como ciruelas pasas, cuando regreso con mi memoria a la televisión en blanco y negro. Me quedo con su porte de galán de cine mexicano de los 50 y sus maneras diplomáticas de guardar silencio. 

La embajada de Chile en Caracas, por medio, de la constante y humana supervisión de Rosalía Vásquez, arregló su funeral y posterior cremación. Gracias especiales a la hermana Antonia de La Providencia y al resto de su personal. Sus cenizas regresarán a Chile pronto, uno de sus hijos las recibirá, seguramente en Santiago. 

Hoy, es un día del libro. Por fin, pude poner por escrito, lo que considero son las palabras más justas y ecuánimes,  para quien nos demostró ser un caballero y un alma buena. Tomás es un buen ejemplo de cómo las lecturas y las ideas te encuentran de las maneras más insólitas. ¡Buen viaje amigo, gracias por todo, que ahora es que comienza la aventura!