Saturday, March 07, 2015

Humor gobalizado: photoshopiando al mundo


Humor gobalizado: photoshopiando al mundo
Joaquín Ortega

Ya no queda nadie feo en el mundo. Si no le gusta su apariencia la culpa no es del ADN sino de la desidia. Todos somos bellos, sino que lo diga el Photoshop. Pocas herramientas para el engaño humano han mordido, con tamaño éxito, a la yugular de las percepciones ajenas. Su estilo artero, pero democrático, ha logrado en menos de una generación, lo que los espartanos -con el Taigeto- y los eugenistas nazis -con sus laboratorios- no pudieron alcanzar. El Photoshop es el nuevo pincel de los dioses.

Con Photoshop se reduce la blancura de modelos que no saben lo que es un rayo de sol en el trópico, se aclaran los ojos de mujeres coquetas y hombres con intereses licantrópicos;  se atenúa la piel de naranja, hasta maridarla con la textura y volumen de una pelota medicinal. Con esta herramienta, al alcance de cualquier tutorial en la red -y al clic de un download gratuito- usted puede entrar en los jeans más ajustados, entallar graciosamente en los vestidos con mayor escote, amoldarse en los zapatos más menudos, y brillar sin ojeras -o patas de gallo- soportando incluso, el pérfido primerísimo primer plano de la cámara más indiscreta.

Ahora, ésta letal creación de la tecnología tiene sus momentos perfectos, casi todos muy lejanos al contacto físico, pero, ¿qué hacer cuando la magia de la vida digital termina? ¿Cómo taparse cuando se rompe la virtualidad y uno termine viéndose cara a cara con las víctimas del engaño dentro de un ascensor… en especial, de esos miserables con luz mortecina, agresores directos a la autoestima?
Pues nada mejor que tomar las siguientes precauciones: 

1.- sí lo reconocen hágase el loco o la loca. Hable otro idioma, balbucee, toque todos los botones del ascensor, vaya contra el flujo natural de los canales de transito, desaparézcase. 

2.- De ser arrinconado, diga que es el hermano o hermana mayor de la persona a quien se refieren. De nuevo corra como el viento. Si usted no está ahí, nunca estuvo. 

3.- invente una carrera actoral. Diga que se encuentra fatigado por el intenso trabajo del método Stanislavsky y que por eso, además de un maquillaje avejentado, está un poco más delgado y sin sueño. Échele la culpa de todo al método, al director, a los cosméticos, a la exigencia del rol a interpretar. 

4.- póngase a hablar en tono conceptual, artístico, fílmico. Hágale creer a su interlocutor que está dentro de un Reality Show, invítelo a saludar a cámaras inexistentes y déjelo hablando solo con un heladero, quien supuestamente, es el director de la unidad de exteriores de la súper producción.  

5.- Por último, no responda, no vea, ni interactúe. Guarde silencio, propóngase levitar… intente adentrarse en un éxtasis místico.  Voltee los ojos y haga espuma por la boca. Nunca antes había sido tan bien visto un falso ataque de epilepsia, como en estos tiempos de increíble doble filo, inaugurados por el terrible y nunca bien ponderado Photoshop.

@ortegabrothers



Diario de un jodedor: Échate un palo



Diario de un jodedor: Échate un palo
Joaquín Ortega

Ebrium Nos Speculatum Prodigum Est. Que traducido al criollo bastardo significa: “Borracho que no habla pendejadas, está botando sus reales”. De esa cabuya tenemos un rollo y en cada familia existen docenas de historias de curdas épicas. El alcohol y la risa van juntos, tanto o más, que un brujo a su tabaco. Por eso, en la vida diaria  cualquiera se ve reflejado en chistes dramatizados, agréguele a eso que, en el imaginario de la masculinidad latina, el hígado se fortalece mientras más cajas de cerveza y frascos de destilados circulen por aquel desconsiderado órgano.

La cultura del borracho no es nueva, porque el alcohol es parte de la historia del mundo. Comer y beber es algo inevitable, y a menos que tengamos responsabilidad de índole divina, lo más seguro es que jamás hayamos cumplido con la máxima aquella de “¡no bebo más!” La fuerza de los hombres de fe escasea, y por eso, las licorerías siempre tendrán más flujo de caja que las iglesias.

En Venezuela, ser borracho es un anexo a la quinta del ser “demasiado pana”. Mientras más risas genera el cuento, más se diluye la irresponsabilidad y la inconsciencia. Para muestra un botón: “no marico, veníamos curdos y sin dormir y yo me cambié las medias mientras cambiaba de canal”. Explotan las risas y nosotros nos imaginamos ese mismo cuento, pero narrado en el otro mundo mientras, los ciudadanos del infierno de Durero le meten dos cuerazos y tres cucharadas de aceite de carro al infeliz que mató  a 11 y dejó lisiados a 8, por su peíta destroyer.

Las mujeres borrachas salen tan “feas pa´ la foto”, como sus homólogos masculinos: pasan del popular momento stripper, al llanto, de ahí al estómago volteado y sí no las cuidan, posiblemente terminen, al día siguiente, haciéndole visita a los hermanos Espéculo y Colposcopio –con caramelito incluido-

Cuentos de borrachos serios en la literatura hay para regalar: mi personaje preferido es Harvey Bone -de Hangover Square- un borracho esquizofrénico que está enamorado de una prosti, a la que episódicamente también quiere darle chuleta. Una verdadera historia de amor ¿No?

Con permiso, hago un “inciso Mia Astral”: Another fart, by the way, es la distinción entre borracho y prendido. El prendido está alegre, jodedor, “sabrocito”, se desinhibe, pero no abusa. El borracho, simplemente la caga.

Grandes bebedores de las lengua inglesa nos acompañan todavía: Hemingway, Joyce, F Scott Fitzgerald, Bukowski, Faulkner, Capote, Kerouac, Poe, Dylan Thomas, Tenessee Williams, Raymond Chandler, Hunter Thompson. En el mundo televisivo -que es el más bello de los mundos, ya que ni huele ni puede tocarnos- Homero Simpson, Peter Griffin, el robot Bender y el ídolo transgeneracional de multitudes Al Bundy crean borracheras memorables y de lejitos poco nocivas. 

Ya para concluir, nada más humano que aceptar que beber moderadamente es bueno, y que brindarle a los panas, es mejor.

Consultorio

Querido Joaquín. Soy una viajera inagotable por el mundo y he aprendido dos cosas: la primera es que las maletas tienen que ser todas igualitas, para que no te confundas y la segunda, es que también hay que contarlas, para no dejar ninguna olvidada. Recurro a ti, porque una amiga que hizo danza Tribal Nasty en Australia, pudo posar para un calendario de motos de tres ruedas para el mercado nigeriano. Ella, ahora vende jugos en la entrada se Sabas Nieves y su esposo, seguidor del ejemplo de Lance Armstrong, después de su operación, está haciendo unas pulseritas ecológicas de colores trendy. En fin, como todo se conecta, he estado pensando en escribir una historia. Mi historia, la historia de mi vida y de mis viajes, de cómo habla la gente en distintos partes del mundo, qué comen, las cosas divertidas que pasan cuando una maleta se te pierde o cuando te interrogan por varias horas en un cuarto y haces cuclillas como ejercicio. Los retos para acertar sobre quién es el gemelo con el que estás empatada –te confieso, que dos veces creo que me pelé, pero eso es otro rollo- Así que como muchas veces el universo conspira, que digo “muchas veces”, lo hace “¡Siempre!”. “¡Siempre!” conspira para mi éxito, ahorita quisiera que me aconsejaras en mi arte del desnudo, que tengo olvidado desde que viajo con maletas que no son mías y que me las entregan con orden de no abrirlas, ya que los señores que me pagan el pasaje son unos rusos que lo que se ríen es nada. En fin, ¡oh tu heredero de entidades espirituales inflamadas! Dame un consejo, tipo útil ¿sabes? Tuya, desde Facebook hasta el infinito: Shakira Uribana Manuela D´Agostino Allup Méndez Méndez Castells y Granados. AKA @larinapam

R:

Querida asilada de la vida real. Según entiendo tu viajas, compras cosas, te quedas en lugares y vas a otros. Percibo en tu mundo actual un dejo de lasitud. Verdaderamente, el hecho de estar tan atareada te distrae de la voz de tu cuerpo. Mucho de lo que debes hacer tiene que ir en pos de una esencia, así que creo que las ruedas y las alas deben ser los puntos a explorar en tu nueva fase artística. Asúmete como una mutación post alienígena, broncéate frente a la cámara de extintos fotógrafos de plaza, date la oportunidad de dormir dentro de una pajarera en una azotea del centro de la ciudad. Sé la mujer del azar –disfrazada de dado- que se convierte en pelícano en celo. Repite con fuerza cada mañana frente al coro de instantáneas que te hará el ejército de reporteros gráficos: ¡aborden, aborden, aborden. No vaya a ser que se quede sin puesto!

Monday, March 02, 2015

Humor globalizado: flujos de caja impúdicos


Humor globalizado

Flujos de caja impúdicos

Joaquín Ortega

Hacer dinero no está mal, mucho menos gastarlo o invertirlo en tu futuro y en el de los tuyos, el problema reside en no ser exagerado ni parecer un pavo real con plumas de Euros. Bueno es tener un auto bello y caro. Malo es que ese auto tenga suspensión y cornetas que tripliquen el valor de todo el automóvil. Bueno es poder disfrutar de un día de playa. Malo es que el islote o la bahía que escogiste para pasar un rato, se convierta en un estacionamiento acuático, donde las embarcaciones y los yates, sean el referente flotante del carro del chulo, delineado arriba hace un ratico.

La obscenidad no es un plato descomunal, se trata de una escudilla terriblemente organizada. 

El problema con un flujo de caja impúdico, es que dentro de la economía de los bits y los bytes   –y en ciertos contextos nacionales- siempre nos va a sonar a máquina registradora ilegal, a contador de dinero a la sombra, a moneda bañada con lágrimas, o peor aún a maletines con tic tac ocultos.

Sí sospechamos del trasero de la rubia del comercial de traje de baños… Sí nos fajamos a buscar en Facebook el nombre de la novia anterior del chico que estamos considerando… Sí  revisamos con detenimiento las referencias del doctor que nos va revisar nuestras partecitas íntimas, viene a ser súper normal, que una tos con olor a dólares frescos nos encienda las alertas de caminante del mundo actual.

Los capitales vuelan más rápido que los aviones, las estafas llegan al correo electrónico con el nombre de una mujer hermosa –al menos en fotos- y de ascendencia real –hasta prueba en contrario- Hasta la educación formal pareciera poder brincarse en tiempos y asistencias, con algún titulo adquirido en las plataformas virtuales de alguna universidad de resonancia anglosajona. 

El dinero caliente nos persigue, se mueve entre paraísos fiscales y nombres impronunciables –y sobre todo inentendibles- como foreclosure, commodity, broker, Laddering, Fee, Planning y Pari-Passu- Con estas frases clave, se debe ver uno muy coqueto hablando por teléfono, pero ocurre como con las siglas de las enfermedades de atención infantiles: una vez que el padre las entiende, los psiquiatras inventan unas nuevas. 

Para variar, Hollywood nos engaña de lo lindo y la vida de Gordon Gekko o de Jordan Belfort –a cual más parábola, una que la otra- revela que los malos simpáticos o con hijos malcriados, se salen con la suya, mientras los créditos ruedan sobre las caras de actores que se ríen de los excesos de drogas ajenos, como se burla un niño de la caída de culo de su maestro alcohólico.  

Un cañón de dólares disparado con sagacidad y precisión, hace que hasta el más lento quiera volverse blanco -o guardaespaldas- de la integridad moral de algunos bolsillos en la mira.

Cash, cash, cash…Esa palabra suena tan dulce, como la lluvia nocturna y serena en los oídos.

@ortegabrothers




Tuesday, February 17, 2015

Humor globalizado: cuando la guerra del teclado es más importante que la de verdad


Humor globalizado
Cuando la Guerra del teclado es más importante que la de verdad
Joaquín Ortega

Con la guerra en tiempos globalizados está pasando lo mismo que le pasa a las mujeres, primero con sus novios y después con sus tatuajes: se aburren. Y no es cosa de morirse, pero cuando lo que entretiene es lo que ocurre frente al ordenador -y no lo que pasa al otro lado de la ventana- sabemos que vamos rumbo a otra forma de locura, que no de idiotez, con el perdón de los infantes con  2 añitos de edad -y mucho más avispados que algunos adultos-

Esta locura no prevista en manuales de medicina ni en el sentido común de los mayores más sabios, parece originarse al menos por tres motivos: el primero se resume en el “no me importa”, el segundo se resume en el “eso no ocurrirá aquí” y el tercero se detalla en la frase: “no lo se”.

El grupo de los “no me importa” se mete de cabeza frente a remansos de regodeo deportivo o erótico. Para ellos la guerra es una cosa tan exótica -y hasta fashion- como un vestido inaguantable de los la princesa Leia -o de los impagables- de su madre Padme, siempre mejor acompañada, con mejor ojo y con mejor estilo que su hija.

El grupo de los “eso no ocurrirá aquí”, ven cada matanza como un lugar tan exótico como el sushi impronunciable descubierto en la semana, o como la derivación del nuevo tono del tinte, recomendado por el estilista lisonjero. 

Los del grupo de “no lo se” tal vez, sean un poco más honestos, y solo abrevien la perdida de tiempo argumental, de los dos primeros grupos.

Para todos ellos, solo cabe desearles una hermosa y próspera vida, alejada incluso de historias audiovisuales de unos fulanos vetustos como Hitler, Stalin o Tito… o de algunos sujetos con nombres de Chefs hipsters como Pol Pot,  Taylor o Suharto.

Para cerrar hay un cuarto grupo, a todas luces el peor: es el de los que dicen: “guerras siempre ha habido y siempre habrán, vayamos a la próxima”…y con gesto desgarbado pasan la pagina, como se pasa con el dedo entre escritorios en su Ipad. Estos peluches, ven al mundo real como una sucesión de vidas recargables -y de dolores graciosos- que sufren todos los otros que no son ellos, ni su entorno de placeres y risitas. Estos  malos virtuales asumen como risible el mundo real, tienen el poder del delete como dioses de última generación. Seguramente, a uno de estos personajes lo tiene ahora, al otro lado de su mesa, frente a una taza de café. Si lo ve, no le lleve la contraria ni le sonría, ambas estrategias son funestas ante los todopoderosos generales de escritorio. Por lo pronto, guárdese de ellos y brinde a la salud de los soldados de juguete, que al menos ellos terminan en un cajón tras verdaderas misiones cumplidas, al final de la jornada.

@ortegabrothers


Sunday, January 18, 2015

Bautizo del EBook La Cultura del Milenio de Joaquin Ortega


La cultura del milenio, es el nuevo libro del politólogo venezolano Joaquín Ortega. En formato digital  -E Book-  se enfoca  en temas tan actuales como diversos: la creatividad; el mundo 2.0; la naturaleza de los contenidos para redes sociales; la gerencia de equipos creativos;  el presente y el futuro de nuestras conversaciones, a partir del entorno cambiante provisto por aparatos en proceso de invención, reinvención e integración – TV, teléfonos inteligentes, computadores personales, tabletas, etc.-

En cada uno de estos ensayos encontramos palabras y conceptos clave como “futuribles”, “colaboración creativa”, “la nueva arquitectura de la mente y su relación con el espacio de vida”, “multiempleo”, “fatigas digitales” o “intoxicaciones tecnológicas” .

La cultura del milenio de Joaquín Ortega es un conjunto de ensayos breves pensados para ser leídos y problematizados en distancias cortas. Frente a temas de gran profundidad, nos ofrece un repaso escrito por temas de vibrante actualidad, sostenidos en una prosa fresca, amena y con un  lenguaje divulgativo. Las nuevas y grandes preguntas se asimilan sin dificultad, capítulo a  capitulo -cerrados en sí mismos- acercando al lector a contenidos en transformación, con una mirada explicativa y desprejuiciada.

La cultura del milenio concebido como un libro objeto, ha sido diseñado por Eduardo Aguilera, y también puede disfrutarse como una galería de arte con textos interactivos, contenidos en una serie de vínculos –o links- al resto del trabajo multidisciplinario de este versátil pensador venezolano. La cultura del Milenio cuenta con el apoyo del centro de investigaciones de la Universidad Católica Andrés Bello @MediaLab_UCAB, coordinado por el profesor Luis Ernesto Blanco @lblancor

Este viernes 30 de enero de 2015, a las 6 de la tarde, en la librería Estudios de La Castellana, tendrá lugar la presentación del texto, de la mano del investigador y activista en redes sociales Luis Carlos Vásquez @luiscarlos , y del bloguero y librero Jonathan Bustamante @lectormetalico  

La cultura del milenio: ensayos sobre creatividad y política, frente al paradigma digital Se encuentra ya a la venta, en @libreroETC en formato digital. Tan solo debes bajar la aplicación gratuita  y acceder al extenso catalogo de esta plataforma de lectura para IOs y Android.


Para mayor información puedes seguir en Twitter a @LibreroETC a @MediaLab_UCAB y a @ortegabrothers